Esta semana ha sido tranquila, el personal ha cogido puente-acueducto y además, en la línea 6 cuando ha llegado el metro:¡ha parado el supermetro!ese que solo pasa por la línea 10. ¿Habrán leido mi queja los mandamases del metro? Me he subido henchida de gozo, no iba lleno, y además, ¡tan fresquito!Una mujer ha subido con un carricoche de niño y le sobraba sitio.En los periódicos junto a la foto de la Infantita, durmiendo placidamente, (feliz ella que no lee los periódicos), Arde Paris.En Francia, concretamente en París los jovenes siempre han armado revueltas: la revolución francesa, el mayo del 68, ... En esta ocasión son los nuevos franceses procedentes del Islam, quienes no soportan el sistema occidental y quieren retroceden a sus orígenes. Creo que el mundo debería incidir mas en democratizar el Norte de Africa y demás paises musulmanes si queremos que la integración funcione. Bueno, es solo un pensamiento que surgió mientras deambulaba por los pasillos del metro.Hay muchos musulmanes los viernes en las proximidades de la mezquita, y conduciendo coches pasados de moda pero yo no los veo por el metro. También veo por la calle a las mujeres tapadas con el pañuelo y paseando a los niños los domingos por la mañana.En el metro la gente habla poco, nadie comenta las noticias, pero hoy dos hombres comentaban la noticia casi cuchicheando: - "dicen que el ministro francés Sarkozy, les había calificado de chusma a los jóvenes ", - "y que me dices del desplome del viaducto en Almuñecar?"
Creo que hoy tengo que acabar con un chiste de metros o de lo contrario me voy a deprimir.
En el METRO:Esto es una señora que va a pasar por una máquina de peaje del metro y al meter la tarjeta para validar el viaje la máquina da el pitido de "error". Acude rapidamente a la taquillera y le dice:- Oiga, que la máquina me ha hecho "piiiiii-piiiiii"- Pues la habrá puesto hecha un "ceomo", ¡señora!
Una mujer va a Ikea a comprar un armario. Para que le saliera mas barato lo compra desmontado, para montarlo ella en casa. Llega a su casa, lo monta y le queda perfecto, pero en ese momento pasa el metro (ella vive justo encima de la estación de Embajadores) y el armario cae desmontado al suelo provocando un gran estruendo. Lo vuelve a montar, vuelve a pasar el metro y el armario se cae a trozos de nuevo... Tras el tercer intento, muy mosqueada, llama a Ikea, explica el problema y le dicen que le envían un técnico.
Llega el técnico, monta el armario, que queda de narices. Pasa el metro. Brruuuuummmmm!, el armario se desmonta otra vez.
Finalmente el tecnico le dice a la señora:- Mire, lo montaré otra vez, me meteré dentro y cuando pase el metro, desde dentro, veré mejor por donde cae.Lo monta, se mete dentro y en ese momento llega el marido de la mujer: - Cariño, ¡qué armario tan bonito! Abre la puerta, ve al instalador, y le dice: - Y, usted...¿qué hace aquí? - Pues mire, casi que le voy a decir que he venido a acstarme con su mujer, porque si le digo que estoy esperando el metro, no se lo va a creer...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario